domingo, 1 de julio de 2012

De donde eres este 1ro de julio?

Una mañana fresca no era suficiente para calmar las cabezas nerviosas y calientes de las personas que acudían a ejercer su derecho al voto.
Temprano llegamos a la casilla, unos veinte minutos antes de las ocho, éramos los segundos, qué dicha, me sentía contento con mi plumón permanente en el bolsillo. Vi como las personas de las casilla corrían de aquí para allá, los representantes de partido se apresuran porque van tarde y no saben además a donde llegar ja qué raro. La fila creció con rapidez, participantes que no éramos originarios de esta localidad, la línea de la casilla especial se nutría rápidamente.
El tiempo corría y los médicos se mostraban nerviosos por dejar sus áreas de trabajo para cumplir con su obligación electoral, no faltó quien iniciara la rechifla y el grito porque era tiempo de iniciar la marca de boletas, se dirigían con poco respeto a la señora que custodiaba las instalaciones de la escuela que servía de sede, caray que no se dan cuenta que ella no está ahí para calmar su ira y desesperación? Personal del IFE salió para intentar explicarle a estas personas civilizadas lo que sucedía pero sus oídos sordos y poco tolerantes, poco caso hicieron, se calentaba la cosa, es curioso que aquellas personas que por traer una ropa de moda y un celular con internet se crean con el derecho de maltratar a los semejantes, con su intolerancia que apesta a la distancia.
Otros ciudadanos golpeaban la reja buscando llamar la atención de los participantes de casilla, la cosa se calentaba.
La fila se movía como una serpiente que se siente atrapada buscando escapar, pero qué sucede si estamos acá un grupo de personas que no tiene una identificación de la localidad en donde está hoy? La cosa se calentaba, no faltaba quien gritaba, quien suplicaba por sus “derechos” para votar, sentían que cada minuto los asfixiaba! Salió la representante del IFE para pasarnos a las tres casillas especiales, una fila de solo veinte personas, el levantarnos temprano nos llevó a ser de los elegidos, ja Los participantes de casilla se veían nerviosos, diría yo más espantados, iniciaron ellos a votar, después los observadores y al final los de la FEPADE, el grupo de veinte fue separado entre dos casillas los más contaminados fueron apartados de nosotros por suerte, una pareja de adultos mayores, a decisión de todos, pasó al frente, era un bello gesto solidario para ellos un premio a su valiosa actividad, con nosotros, con el país.
La prensa sacaba fotos y un grupo de gentes se coló para investigar lo que sucedía, señoras molestas pedían pasar a votar porque tenían que laborar pero el ejemplo de esa bella pareja de ancianos y un par de palabras les hizo guardar silencio para volver de donde vinieron, miré al hombre cano y le pedí que nos enseñara de tolerancia y respeto, me sonrió mostrando una gastada dentadura y moviendo su cabeza, me llené de vergüenza al mirar tanta gente fuerte perder la cordura y ellos ahí se mostraban mirando al mundo perder la calma, llegó otra pareja de adultos mayores y una señora acompañada de su hijo patán que pedía le permitieran pasar a sufragar a su madre, después de gritar padre y madres en la calle!!!
Nos llenamos de indignación porque sacó las dos credenciales y se le dijo: Vota la señora, tú haces fila!! Y se dio cuenta que era mejor acatar la orden porque la cosas se calentaban, llegó la prensa, una cámara de video se fue directamente a la segunda casilla donde estaban los intolerantes, los que chiflaban y gritaban, no sé que habrán manifestado pero después de un rato el camarógrafo llegó a nosotros y le comenté se fue con lo más amargo, me miró, era un hombre alto, cano y después de un rato molesto me dijo están en lo cierto ya son ocho y media y hace más de tres horas que están acá y no han votado.
Qué escuchaba!!
Un medio de comunicación contaminado y perdiendo la parcialidad!!
Le contesté en el mismo tono en el que me lo dijo (era un hombre extranjero del sur del continente, allá donde está la pampa) tres horas por Dios, si somos los primeros y no llevamos ese tiempo y además dime hombre porque dices que esto está fuera de un contexto legal, me respondió solo ahí y yo le decía en su mismo tono, donde ahí? Pues ahí respondió, al tiempo que subía la cámara al hombro y se reía de mi, le dije hombre no por traer una cámara adquieras un poder que no te corresponde, estos son los medios que comunican, los que informan? Por eso estamos como estamos, tomó su cámara y se alejó en silencio.
Llegó nuestro tiempo, entramos, mostramos nuestras electorales, nos entregaron las boletas y cada uno se metió a su mampara, busqué nerviosamente mi plumón en los bolsillos del pantalón y taché el recuadro elegido, lo mismo hice con la segunda boleta, las doblé en cuatro, salí de la pequeña mampara que dejaba mi cabeza al descubierto y deposité las boletas en la urna, me entraron mi identificación y entintaron el dedo.
Aún no terminaba nada, apenas iniciaba algo!!

martes, 15 de mayo de 2012

Subterraneo

Sentí que la falta de aire me mataría pero en realidad lo que terminaría conmigo era ese pésimo estado mental y de vida.

Hacía tiempo que no veía el sol brillar en lo alto, no recuerdo con exactitud cuándo dejo de tener algún sentido la vida, cada noche impaciente esperaba a que esto llegara a su fin pero una y otra vez amanecía y yo mirando llegar el día por la ventana.

Nada podía cambia, esto ya no podía ir peor, Salí de casa sin rumbo decidí viajar en el subterráneo, lucia vestido penosamente, miraba a muchas personas moverse nerviosas de un lado a otro fingiendo tener un objetivo pero eran tan similares a mí, ahí estaba yo viajando cuando mire a una pequeña criatura linda y de ojos grandes plantarse frente a mí, extendió su delgada mano para obsequiarme una paleta, me sentí un tanto apenado pero ella seguía insistiendo

– Toma, mamá me da una cuando me siento triste-

Estire la mano para tomarla, el caramelo lucia hermoso y tenía un exquisito olor que me invitaba a llevarla a la boca, me perdí un instante el obsequio de la pequeña, levante los ojos y nuestras miradas se encontraron, ella solo se encogió de hombros, dio la media vuelta y se alejo, entre la muchedumbre no logre descifrar de donde o con quien venía, se escucho el anuncio de la siguiente estación, el tren paro.

Mire de nuevo el dulce y sin pensarlo me entregue al placer que este me obsequiaba, sentí su sabor llegando a mí, comencé a recordar tantas cosas que estaban en mi pero no sé donde, las había olvidado, sentí nostalgia, sentí felicidad, renacía la paz que hacía tiempo no encontraba, una voz sonó preguntándome por algo, me puse de pie para encontrarme con un lugar lleno de color, un estado diferente en mi despertaba mis pensamientos, mis sensaciones.

Sonreía, sentía los músculos de mi rostro dibujando una hermosa sonrisa que solo pocos correspondía, pero al final sonreía.

martes, 20 de diciembre de 2011

Niños & Adultos

Es interesante y hermosa la manera de percibir la vida desde la posición de un niño.


¿Cuando dejé de hacerlo?




Sucedió cuando olvide sonreír por cosas sencillas, o fue cuando sentí la necesidad de tener para ser?

Miro al universo a la altura de un pequeño y todo es asombroso, no pierden el interés y sienten la necesidad de estar descubriendo, comparten sus logros con mayor placer y lo mejor es que lo dan sin reproches para que tú lo logres.

Ser adulto no es madurar y perder esta magia, seguramente que aquellas personas que han sabido conservarle son las que caminan sonrientes por las calles y contagian sin más, son aquellas que dan sin preguntar quién eres .

Seguramente son las que te hacen sentir tan importante y que todo en la vida tiene una razón de ser.

Ahora piensa en una de ellas y dime si no sonríes al traerla a tu mente.

Llénate de amor, llénate de esa sensación que ha dejado en ti ese ser.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Sin más ni más


- Todo es tan simple y al mismo tiempo lleno de complejidades – me decía una y otra vez mientras me sobaba con fuerza y rabia el dedo pequeño de mi pie izquierdo que unos pasos atrás fue a estamparse con la pata del sillón, lo miro y luce entre un rojo candente y un pálido morado, maldigo cada cosa a mi alrededor y termino derrumbado, de rodillas con los brazos extendidos sobre la cama que aun esta cálida, las lagrimas terminan exterminándolo y me pregunto

–Que estoy pagando para pasarla tan mal? -

Lloro como un chiquillo, como no lo hacía hace años, recuerdo que fue cuando murió saimón, el perro que mi hermano había rescatado de las manos de quien no demostraba más respeto por la vida.

Me sentía tan solo en una habitación que contenía todo lo mío, pinturas, poemas y mas creaciones de mi estúpida revelación ante la vida, mire con calma cada pared, cada rincón y cada cosa, viajé por instantes no muy largos al tiempo de lo que admiraba y me sentí confortado pero al mismo tiempo seguía tan vacío, deforme y sin mayor sentido ante la misma vida.

No lograba identificar en que instante había elegido vivir así, que situación me puso ante todo aquello que tome sin pensarlo dos veces.

Me di cuenta que no tenía más sentido seguir preguntándome todo esto y me puse en pie una vida rutinaria me esperaba y tenia o debía seguir con ella, quizás eso me reconfortara y me ayude a dejar de lado todo esto.

Salí a la calle, una calle gris y en movimiento, miles se miraban como yo y al mismo tiempo fingían que todo era tan normal, camine y camine y pase de largo, solo seguí moviéndome y fui a dar a un lugar en donde saltaban y gritaban niños, niños sin duda tan pobres que sus pies descalzos se movían sin mayor problema en el frio, unos me miraron y siguieron con lo suyo, seguro estaban acostumbrados a la indiferencia del mundo pero uno llego a mí

–Estás perdido?- me pregunto con una cara de confusión.

- Tienes miedo o hambre?- me pregunto una vez más, no pode responderle pues estaba atrapado en la inocencia de su mirada, en el encanto de su  sonrisa y en lo gastado de su cuerpo a pesar de su corta edad.

Tomo mi mano y me llevo a una banca de piedra, nos sentamos y los dos permanecimos en silencio mirando el juego del resto de los niños, desapareció por un instante y volvió de la nada con un poco de agua, me la ofreció al tiempo que hacia señales de beberla, seré honesto y diré que dude en hacerlo pero su rostro me lleno de tranquilidad y lo hice sin más ni más, a cambio le ofrecí un trozo de chocolate que saque de mi gastado abrigo café, lo miro y su sonrisa creció lo abrió y mire como salivaba y de inmediato salto sobre la banca me dio las gracias y grito

– Vengan todos para acá que un trozo de chocolate les va a tocar-

En un segundo los niños hicieron fila extendiendo su mano sucia para recibir su pequeña fracción de chocolate, todos sonreían todos brincaban de emoción.

Me aparte para admirar aquella conmovedora imagen, llore una vez mas pero de forma distinta la mirada de aquel pequeño y la mía se encontraron en algún punto del universo, sonreímos.

Di la vuelta y me fui a casa dispuesto a darme una oportunidad más, necesitaba solo darme el tiempo de entender quien era.

lunes, 12 de septiembre de 2011

A mi fantasma


Te mire partir, me quede sentado a la orilla de la cama pensando en ti, desde ahí observaba las hojas caer al sentir el contacto del viento, me distraje solo por un instante y las lagrimas en el rostro me trajeron a nuestra realidad. Lloraba como un chiquillo, me sentía tan solo e indefenso en tanto espacio.

-Soy un maldito necio que se resiste a esta realidad, realidad que se clavaba lentamente, no quiero morir en silencio sobre esta cama aterciopelada de color amarillo, no quiero morir amando a un fantasma.

Es tan complicado para mí dejarte partir, duele como imagine sucedería desde que te comencé a amar, lo platique imaginando que ayudaría, haciéndolo más sencillo pero tanto dolor me hace ver lo equivocado que estoy al montar en nubes de algodón, amar lo imposible es una de mis mas grandes errores, intento sacudirme, dejar todo atrás pero tu olor continua en esta habitación, mi cuerpo tiembla agitado por tu ausencia.

Reniego a la vida, a tu decisión pero se respetar tu deseo y desde aquí te miré partir, no estarás mas a mi lado en esta cama aterciopelada y fría pero aun así te he dejado instalada por siempre muy dentro de mí.








jueves, 8 de septiembre de 2011

Tú y mi deseo.


Sucedió en más de una ocasión, nos encontrábamos e inmediatamente nuestras miradas se buscaban causando un cosquilleo en todo el cuerpo, de pronto ella demostraba algo de timidez y desconfianza, claro solo éramos un par de extraños que coincidían.

Recorro con poco disimulo cada parte de ella, luce tan fresca, limpia y pura, con una sonrisa nerviosa, su perfume es tan suave, olor a flores que me enloquece, cualquier motivo por más tonto es suficiente para permanecer a su lado y a ella parece no molestarle, al estar ahí juntos todo se perdía, no había más que su persona, su ser y el mío unidos por un deseo.

Nos apartábamos para cada uno seguir su camino pero mi mente no lo hacía, su imagen, cada detalle de ella permanecía conmigo y se quedaba hasta la noche al cerrar mis ojos.

Me di cuenta que cada día necesitaba mas y mas de ella, no solo era su físico, en algunas ocasiones la mire con una mirada triste y perdida, moría en el deseo de abrazarle y consolarle apartándole de aquello que marchitaba su rostro.

Una tarde, llovía y la ciudad era un caos, el trafico no daba ni para aquí ni para allá tenía yo más de sesenta minutos intentando irme a casa cuando le mire llegar, sonreímos y cruzamos un par de palabras sobre lo que sucedía, era tarde y sería imposible llegar a casa, le invite un café, ella después de sumergirse en su mente me respondió que sí.

Entramos a un lugar sencillo pero cálido, la ciudad seguía en caos pero sonreíamos contándonos historias, dejamos de lado todo el rededor, miró su reloj y me dijo que era muy noche y que tenía que avisar en casa que no tenía forma de llegar, ignoro en qué momento le propuse pasar la noche en una habitación

-Yo dormiré en el piso, no te preocupes- -Creo que sabemos el uno del otro hace tiempo -

No dijo nada solo sonrió pero esa sonrisa no era la nerviosa que yo conocía, miro su taza y tomo lo que restaba de café, se puso de pie y dijo

- Es tarde, mejor busquemos donde pasar la noche—

Llegamos a un hotel, pedimos una habitación y caminamos por un pasillo oscuro, todo era silencio y con olor a desinfectante, me sentía tontamente nervioso al igual que ella.

- Cuatrocientos veinticinco, es esta la habitación María-
le dije al tiempo que abría la puerta, extendí mi brazo para encender la luz y miramos los dos parados en el marco de la puerta una habitación que no lucia tan escalofriante, muy al contrario era realmente cálida.

Entramos en silencio y así permanecimos por un rato, ella se puso de pie y se metió a la ducha, yo no aparte la mirada de la puerta e imaginaba su cuerpo desnudo bajo la calidez del agua, de pronto salió con la toalla sobre su blanca piel, me miro mirándole, Sonrió

–Que esperabas? Que me fuera a la cama sin ducharme después de una larga jornada?

Nervioso le respondí que no había mejor idea que esa, me puse de pie para hacer lo mismo.

Mientras me bañaba pensaba en ella, en lo frágil y exquisito de su ser, en su belleza que iluminaba toda la habitación pero sobre todo en lo feliz que me sentía.

Salí fresco, renovado y me sorprendí al mirar a María sentada a un lado de la cama aun con la toalla, hice lo mismo y me senté frente a ella, tome sus manos y la mire a los ojos, sonreímos torpemente, nos pusimos de pie y nos abrazamos, sentí la calidez de su cuerpo junto al mío, disfrute de la forma de su cuerpo, cada línea de ella dibujada sombre mi, acaricie su desnudes y el deseo que se hacía más grande en esa oscura noche.

Nuestros labios se unieron, las toallas cayeron dando paso al placer y con ello a una infinita e interminable noche juntos.


domingo, 28 de agosto de 2011

¿Me amas?



-Silencio, tanto silencio me enferma- dijiste como un pensamiento en voz alta, no te pregunte a que te referías, tenías varios días con una extraña expresión en tu rostro y una mente dispersa, la mirada perdida.

Acaricie tu brazo para buscar tu mano, apretaste la mía y pero no paso más, seguimos bajo aquella silenciosa y oscura calle, a la distancia podía ver una débil luz, tropecé con no se qué y tire de tu brazo, ignoraste todo esto y continuaste a paso veloz. Un delgado animal paso a nuestra derecha le miraste de lado solo un instante y posaste tu mirada en mi, sentí soledad y tristeza en ella, sentí que escapabas de ese instante, te jale y quedaste de frente a mí ¿Que te sucede? ¿A que le temes tanto? Te pregunte con voz baja, tus labios solo se movieron pero tu voz no salió, sentí el aire de esas palabras muertas tocar mi rostro, te abrase sentí deseos de llorar y hablaste sollozando
-olvida no pasa nada, no diré nada, es solo este pasado que me carcome, esta extinguiendo los colores de mi ser, es algo con lo que cargo desde hace tiempo-

Giraste para seguir por el camino, yo no me moví detrás de ti me quede unos segundos intentado entender cada palabra y de la nada un aire me saco de aquellos pensamientos, corrí para tomar tu paso, ahora camine a tu lado y busque una vez más tu rostro, a pesar de todo lucias hermosa realmente hermosa y recordé aquel ínstate en que nos conocimos.

Llegaste con esa esencia de poder, de tener todo controlado, con esa seguridad que intimidaba, me miraste solo por segundos y continuaste con lo tuyo.

Los días pasaban y te miraba a la distancia, pensaba en que un día tomaría tu mano por las calles del poblado, despreocupados de la vida, de todo, recuerdo como el olor de tu perfume me sedujo, me atrapo y lo atrape y cada noche le sacaba para ponerlo a mi lado, para mantenerlo salvo y fresco y con ello me iba a dormir.

Pasaron tantas cosas para estar aquí, de la nada algún fantasma, algo te atrapo y temo, temo a la oscuridad a la soledad y a la indiferencia que se hace más fuerte y nos aparta del calor que nos unió algún día.

¿Amor, cielo adonde escapamos? pregunte porque no tenía idea de a dónde nos dirigíamos, hacia más de dos horas que caminábamos y débilmente distinguía árboles y plantas seguro nos hemos internado en la montaña, escuchaba ruidos por todo el rededor y tú no te mutabas seguías tras algo y llegamos al alba y pude distinguir con los primeros rayos de sol donde estábamos y me quede paralizado, muerto de miedo al mirar que estábamos de pie frente a un profundo vacio.

-Amor por dios, ¿Qué hacemos aquí?-

te paraste frente a mí y sonreíste, logre ver un brillo que pasaba de un lado al otro de tus ojos

–No temas es algo de debí realizar hace tiempo, ¿me amas? -

Jamás me habías pedido que te dijera si te amaba, decías que esa palabra era única y solo para pocos, descubrí lágrimas en tu rostro

–Dime, contesta ¿me amas?-     me preguntaste una vez más

–Caro que te amo y lo hare por siempre-

-Confía en mí no temas, no dudes porque ya no hay tiempo para ello-

Moví la cabeza para confirmarte mi apoyo

-Siéntate en silencio y pon atención, mucha atención-

Me acomode un una húmeda y fría roca el sol estaba saliendo pero aun no se dejaba sentir su calor, te vi desnudarte lentamente, tomaste tus ropas y las pusiste sobre mis piernas te apoyaste en mis rodillas y me besaste

-También te amo pero temía decirlo y no callare mas-

Te paraste en una plancha natural que sobre salía sobre el acantilado, extendiste tus brazos, un escalofrió recorrió mi cuerpo no podía dejarte saltar pero me has pedido que confié en ti, en el amor, apreté tus ropas y sentí aun el calor y tu aroma en ellas, lloraba sin darme cuenta y de la nada hago se apartaba de ti, mire tu cuerpo cambiar, extrañas formas y olores partían en dirección opuesta al sol, cambiaste de esencia, miraba una metamorfosis única y poco creíble y comenzaste una danza en la que a cada exhalación te suspendías, me puse de pie y mire en todas direcciones, estábamos completamente solos en aquel lugar y desfallecía de miedo al mirarte ahí, caíste inerte sobre la piedra, corrí a ti y estabas hermosa como siempre pero pálida sin vida, te apreté y sentí el frio en tu cuerpo, busque una señal de esperanza y no mostrabas más que inerte pero con una sonrisa en el rostro, bese tus labios para hacerte revivir, y cuando te sentí cerca se acelero mi corazón, vivías, tomaste mi cabeza y me dijiste al oído

-Hoy soy libre, deje lo que no me pertenece mas, aquellos fantasmas que la tierra toma y muta para que renazca en los campos en forma de flores-





sábado, 20 de agosto de 2011

Un día de sol


Días y mas días de cielo gris, lo primero que he realizado hoy después de abrir los ojos es correr a la ventana para descubrir si algún rayo de sol se escurre o escapa por entre nubes serías, y me recorre la nostalgia porque que hoy tampoco habrá sol, es lamentable que esta ciudad se esté convirtiendo en algo más que concreto, lentamente toma la forma de un gran cementerio donde los autobuses claramente muestran su epitafio.

Mi apetito ha disminuido al igual que el interés por interactuar con mis semejantes, me aseo con calma, nada acelera mi ritmo a estas alturas, tomo solo un té medio tibio y salgo a la calle con mi reproductor de audio.

Camino sin pensarlo la rutina ha registrado el rumbo a seguir, miro el rededor y el resto de las personas son como yo, algo así como seres naufragando en un mar de indiferencia azotados por tormentas que no llevan a nada.

Sé que este día será como el resto de los del año nada nuevo, solo queda sobrevivir, es hora de ir a la cama, este día se ha terminado y con el mis sueños que miro gastados, casi transparentes y me recuerdan a las películas de antaño, temo por ellos, temo que en algún momento dejen de estar allí!

He pasado mala noche, miro el reloj y han transcurrido no más de cuatro horas, estoy aquí sentado en la orilla de mi cama mirando a todo y nada, me pregunto ¿dónde está el sol? ¿Estará solo o alguien más le acompañará? Me pongo en pie en dirección de la ventana, corro las cortinas y me lleno de alivio al mirar una estrella destellar en la oscuridad, sonrío al descubrir mi rostro en el cristal doy la media vuelta y voy a dormir, seguro estoy de que ahora si lo hare.

Hoy el despertador son pero no le preste interés, temía abrir los ojos y descubrir un cielo opaco, pero el canto de un ave me hizo cambiar de opinión, de un salto llegue a la ventana y tire de las cortinas para descubrirte allí en silencio mirándome, inmediatamente tendiste una caricia a mi rostro, te sentí en cada parte, el calor ahora estaba en mí, me quite la poca ropa de dormir que traía y abrí de par en par las cortinas, salí al balcón desnudo a disfrutar de la calidez de tu ser, estas hoy aquí en casa, conmigo y con caricias me has hecho sentir vivo una vez más, solté una carcajada y comencé a bailar desnudo dando giros y salto de un lado a otro, algunas personas que paseaban por la calle levantaban la mirada y me extendían un grito, un aplauso y hasta un silbido por mi atrevido baile contigo.

martes, 16 de agosto de 2011

Oscura soledad


No es tan tarde como lo imaginaba, abro los ojos para saber qué hora es y penosamente apenas hemos pasado la media noche, miro el color azulado de la luna tiñendo la cortina, extrañas formas se entretejen en ella, siento el sudor recorriéndome mi cuello.

Y el silencio está ahí conmigo en la habitación, recorro con la mirada cada rincón y me descubro tendido sobre una cama.

¿Porque estoy solo?

¿Por qué no estás a mi lado esta noche?

¿He decidido estarlo o son mis acciones lo que me han conducido a esta soledad?

No es la primera vez que me devora el pensamiento y es que imagino tus movimientos, tu mirada sobre mi rostro, tu perfume, tu cuerpo acercándose a mí para rozarme, para crear una explosión de deseo.

Renace de nuevo esa sensación que es ya tan familiar, el dolor me hace suyo dejándome tendido, sin intenciones de ponerme de pie para continuar, respiro profundo buscando poner en orden mis ideas

¿Dónde demonios esta la lógica mundana para que me aparte de todo esto?

Mi cabeza gira y las lágrimas brotan y la soledad es quien me abraza, quien me extiende una frazada para exterminar con este frio que me carcome hasta los huesos, que me lleva a pensar en alejarme inclusive de mí.

La soledad no es mala en la porción y el momento exacto, pero torpemente la deje instalarse en mí y peor aun ocupando tu lugar, logrando dibujar monstruosos pensamientos a los que temo, tanto, tanto que mejor cierro mis ojos intentando de nuevo dormir para buscar tu imagen en mis sueños porque sé que te he perdido.

lunes, 8 de agosto de 2011

Si lo soy es porque lo elegí

Desde pequeño recuerdo como me era difícil poder jugar con niños de mi edad, siempre me veían de forma extraña, me miraban de reojo, se decían cosas entre ellos al oído y terminaban en carcajadas mientras me lanzaban pedazos de papel y en el peor de los casos hasta piedras de las cuales aun llevo algunas marcas en mi cabeza.

Lloré en repetidas ocasiones en los brazos de mi madre, me apretaba a su cuerpo mientras me decía con voz queda al oído – déjales hijo que ellos no saben de lo especial de tu ser- esas palabras y sus besos en mi frente siempre fueron el mejor de los consuelos para mi alma.

Pasó mi infancia y continúe con una adolescencia aun mas escabrosa, aun más oscura, no sabía y menos imaginaba si lograría seguir a flote, si sobreviviría un día mas y así pase día tras día apoyado y tomando la mano de quien hasta ahora continua a mi lado demostrado su amor.

Hubo quien corría para esconderse de mí, otros me gritaban el loco y unos cuantos solo se daban la vuelta, sentí cada una de esas navajas entrar en mi y llevarme a la parte más oscura de la habitación donde dormía en una posición extraña mi conciencia.

Hoy hay quien continua llamándome loco jajajajaja y lo soy no porque ellos me lo tatuaran en el alma, hoy soy porque soy, porque me encanta jugar con el equilibrio de sus vidas rutinarias y ordinarias en las cuales convivo pintando mi alga con ropas y colores de escaparates, soy el loco porque de esta forma he podido lograr ser quien soy esculpiendo sueños sin alguien que este sobre ellos, soy el loco porque esta es la llave con la que entro y salgo de donde muchos no se atreven ni a mencionar, soy un loco porque la vida es hermosamente indescifrable para los cuerdos y tan dócil y amable para los locos, soy yo el que ríe a carcajadas al mirarte a los ojos y mirar tu rostro lleno de horror al sentirte incapaz de vivir, de desnudarte y de entregarte a los placeres de la vida, soy yo el loco el que te abraza y cierra los ojos para pedir al cielo por un poco de locura para ti, a quien tanto amo.